Metales en máximos históricos: un escenario estratégico para la producción minera
- Claudia Moreno P

- 19 ene
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Al 19 de enero de 2026, los precios internacionales de los principales metales reflejan un momento excepcional: el oro cotiza alrededor de 4.665 US$/onza, la plata supera los 93 US$/onza y el cobre ronda los 5,91 US$/libra en mercados internacionales. Estos niveles, que se mantienen en máximos relativos tras un rally global de demanda e incertidumbre financiera, son evidencia de una dinámica de mercado especialmente favorable para la industria extractiva. (Fuente: https://www.portalminero.com/wp/bolsa-de-metales-2/ Cotizaciones actualizadas enero 2026).

Los mercados internacionales atraviesan un ciclo excepcional para los principales metales. Durante las últimas semanas, el oro ha alcanzado nuevos récords históricos, impulsado por la incertidumbre financiera global y expectativas de flexibilización monetaria, mientras que la plata y el cobre también han mostrado alzas significativas asociadas a la demanda industrial y a la transición energética. De acuerdo con La Tercera y análisis de mercado recientes, el cobre se mantiene en niveles elevados y el oro consolida su rol como activo estratégico, configurando un escenario particularmente favorable para países productores como Chile.
Este contexto de precios altos mejora los márgenes de la industria minera, fortalece los ingresos por exportaciones y aumenta la proyección de inversiones en faenas existentes. No es casual que, en paralelo a estos récords, se estén anunciando nuevas inversiones mineras en el país orientadas a extender la vida útil de operaciones y optimizar procesos productivos, precisamente para capturar el valor de este ciclo favorable. La evidencia muestra que cuando los precios se sostienen en el tiempo, se generan condiciones más estables para la planificación productiva y la toma de decisiones de largo plazo.
Para operaciones de gran escala, este escenario resulta estratégico no solo desde el punto de vista productivo, sino también desde una lógica de sostenibilidad operacional. Precios robustos permiten absorber costos, mejorar eficiencia y sostener niveles de producción que dependen directamente del trabajo especializado y continuo de miles de personas. En ese sentido, el buen momento de los metales no es solo una variable macroeconómica: es un factor clave para resguardar la viabilidad de la producción y para reconocer, en términos objetivos, el valor del trabajo que hace posible que esta producción ocurra día a día.







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